sábado, 10 de agosto de 2013




Domenico Modugño
Charles Aznavour y yo

PRIMERA PARTE
Domenico Modugño,
Nació en Polignano a Mare un 9 de enero de 1928 – 6 de agosto de 1994, nos dejaba.
Charles Aznavour
 (París, Francia, 22 de mayo de 1924), nacido con el nombre de Shahnourh Varinag Aznavourian. Hoy a los 89 años sigue realizando recitales por Francia.

Hoy quiero recordarlo a estos dos grandes de la música internacional con algunas de sus canciones y mi relación con ellos y las canciones que ellos compusieron y que calaron muy hondo en mi corazón, ya que fue escrita en mis primeras cartas de amor, porque decía todo aquello que yo con mi corta edad no podía expresar con tan justas palabras.
Fue un septiembre de 1970, yo contaba apenas con 13 años y estaba pedidamente enamorado de Mary mi maestra de 6º año, que tenia 22 jóvenes años.
Recuerdo que luego de realizada, diciendo muy pocas palabras, simplemente encabezada con el Nombre de:
Mary, simplemente quiero dejarte una canción que expresa todo lo que siento por vos, se que lo mío es una utopía, porque tu jamás posaras tu mirada en mis ojos, que están encandilados y deslumbrado por tu belleza, pero simplemente quiero que tú lo sepas.
Por supuesto que no me identifique, dejando esta carta en su escritorio.
'CÓMO HAS HECHO'
Yo te quiero tanto, como en mi vida he querido jamás
y tan profundamente, que tengo miedo de mi
de este desmesurado amor
que ahora, siento por ti

Yo te deseo, con un deseo nuevo que me atormenta
a veces me pregunto como es posible
que me deba adormecer y me deba despertar
caminar y tenerte de nuevo siempre ante mi
ante mis ojos, en mis pensamientos
en cada instante de mi vida..

Yo necesito de ti
como la barca necesita el mar para poder navegar
la primavera necesita el sol para poder florecer
la mariposa la flor,
un niño de una mano que la acompañe
un perro de un dueño
y del viento la cometa para poder volar
y yo de ti, siempre cerca de mi, en cada instante de mi vida

Mas como has hecho,
para que me enamore tanto, tanto
me miro en el espejo y me pregunto
si ese de ahi, soy yo...

Mas como has hecho,
hacer de esta mi vida algo muy tuyo
a transformar el tiempo en una espera
para yo verte

No hay sentido, dentro de mi vida
y más lo pienso, es mas un hilo
entre tus manos

Mas como has hecho,
no sé siquiera cuando has comenzado
yo solo sé que en esta vida mía
no sucedió jamás

Primera vez, que digo ciertamente
Te quiero tanto!!

Ante mis ojos, mis pensamientos,
en cada instante, de esta mi vida,
siempre cerca de mi

Mas como has hecho,
hacer de esta mi vida algo muy tuyo
a transformar el tiempo en una espera
para tenerte

La primera vez, que digo ciertamente
Te quiero tanto!!

Sin lugar a duras un verdadero amor de adolescente, pasional, desajustado tal vez con la realidad por aquella mujer que todos los días durante 4 o 5 horas me deslumbraba, esta fue la primera carta de amor de mi vida. (Sigue segunda parte)


Domenico Modugño
Charles Aznavour
y yo

SEGUNDA PARTE
Luego que ya unas semanas habían pasado y Mary, no se dio ni siquiera por enterada de aquella carta de amor, yo seguí admirándola y sintiendo algo muy dentro de mi corazón. Por un lado quería que se enterara que era yo quien la estaba amando y por otro lado no quería, por vergüenza a esa mujer que llenada todas mis expectativas, esos ojos que me hacían soñar, esa voz especial que susurraba en mis oídos, cada noche en mi intimidad.
Un buen día ella, me hizo quedar luego de la hora de terminado la clase y me hizo acompañarla a la parada del ómnibus, para hablar con migo.
Yo no sabia de que se trataba pero me puse muy nervioso y claro sospecha lo peor, que terminaría en mi casa hablando con mis viejos por aquel impulso irrefrenable de la carta, ella simplemente había observado a todos sus alumnos y detectó que era yo el dueño de aquella carta de amor que le había llegado hacia unas semanas atrás y que ella encontró en su escritorio.
Estábamos en el mes de octubre y la primavera estaba con todos los colores y calores, y ella estaba insuperablemente más bella y atractiva que nunca.
Caminamos una media cuadra y nos paramos a conversar recostados a un murito de la esquina de la escuela mirándome a los ojos, me hablo con tanda dulzura, y tanto cariño, que jamás lo hubiera pensado.
Me hablo de su agradeciendo por pensar en ella de esa forma, me hablo de la vida, de las cosas de los adultos y me dijo que ya crecería y vería las realidades desde otros ángulos. Que ella se sentía alagada, pero que ella era una mujer y yo un adolescente con muchos valores y mucho sentimiento.
Yo constantemente pensaba en que llegaría el momento del tirón de oreja, de que me iría a reprender, o acusar a mis padres, sin embardo con su misma mirada, que en ese momento la vi, con sus ojos tristes, siguió esbozándome lo que ella pensaba.
Hasta que nuestra conversación, fue cortada por el sonido de una sirena que pasaba por la calle.
Me abrazo fuertemente en señal de paz y armonía y que las cosas entre los dos estaba muy clara, yo entendí muy bien sus palabras, su postura, y mas allá de enfadarme por el mal resultado, me di cuenta de que tenia mucha razón pero mas la estaba amando.
Paso octubre y ya entramos en noviembre y se acercaba la finalización de los cursos y mi amor adolescente por ella en vez de enfriarse más se encendía. Yo ya sabía por sus expresiones cuando ella se sentía bien y cuando estaba triste, había estudiado con lujo de detalles su cara, sus gestos, sus movimientos.
Un día estando en casa, escuche en la vieja radio de mis padres otro tema de Domenico Modugnio que me volvió a impactar,
La Distancia.
Recuerdo que nuestro discurso fue interrumpido
por una sirena que corría lejana, quien sabe donde.
Yo tuve miedo, porque siempre cuando oigo este sonido
Pienso en alguna cosa grave,
y no me daba cuenta que para mi y para tí
no podía suceder nada mas grave que nuestro adiós

Nos miramos, hubiéramos querido permanecer abrazados y...
en cambio con una sonrisa te acompañé por la misma calle
te besé como siempre y te dije dulcemente:
la distancia sabes, es como el viento
apaga el fuego pequeño, pero enciende aquellos grandes

Sabes que la distancia es como el viento
que hace olvidar a quien no se ama
ya ha pasado un año y es un incendio
que me quema el alma

Yo que creía siempre ser el más fuerte
me ilusionaba amor, en olvidarte
y en cambio estoy aquí, recordando,
recordándote

Sabes que la distancia es como el viento
que hace olvidar a quien no se ama
ya ha pasado un año y es un incendio
que me quema el alma

Ahora que ha pasado tanto tiempo
Mi vida doy si vienes junto a mí
para volverte a ver un solo instante
y decirte: perdóname

No he comprendido nada de tu amor
y he tirado fuera inútilmente
la única cosa buena de mi vida
tu amor por mí

Sabes que la distancia es como el viento
que hace olvidar a quien no se ama
ya ha pasado un año y es un incendio
que me quema el alma

hola amor
hola, no grites
verás que volveré
te lo prometo regresaré
te lo juro, amor, regresaré
por que te amo
regresaré
hola amor
hola
te amo!!

Así llego en tiempo en que las clases terminaron y como un homenaje a su recuerdo deje esta canción escrita por mi mano en su bolso. Quedo pendiente entonces ese amor inconmensurable que cada día me hacia soñar en volverla a ver. Ya en el próximo año comencé el liceo, y las perspectivas cambian, son muchos profesores y es difícil llegar a un conocimiento real de cada uno de ello.
Te sentís como desamparado y las miradas de tu corazón vuelven a la dulzura de esa maestra de 6 año que hizo que tu corazón galopara fuete.
(Sigue en la tercera parte) 





Domenico Modugño
Charles Aznavour
y yo

TERCERA PARTE

Ya habían pasado dos años en los que dos por tres, me escapaba del liceo para venirme a la esquina de la escuela a esperar que pasara cuando retornaba a su casa.
Me escapaba porque no se si les conté que mis padres en el liceo me pusieron a medio pupilo, porque no podían con migo y mis amores de estudiante y en mi barrio jajaja
Uno de esos días ante mi sorpresa, vi pasar a sus colegas maestras y a ella no la vi, que extraño, cuando ya un poco desanimado por no verla.
Ella venia retrasada y había en su mirada una gran tristeza, levanto la vista me miro y trato de disimular, pero luego que yo insistí en mirarla me saludo.
Me acerque y le pedí unos minutos para hablar, ella se paro y charlamos unos instantes, yo le explique que necesitaba a un profesor particular para algunos temas de idioma español y pensé que me puedes dar una mano para poder pasar a tercero de liceo.
Yo sabia que no se negaría, pero me dijo que lo pensaría si tenía un tiempito para mí entre sus alumnos particulares.
Pero yo notaba una profunda tristeza en su mirada a lo que le pregunte que le pasaba, me miro sorprendida, se sonrió y me dijo --- nada, ¿porque me lo preguntas?
--- Yo se que algo te pasa, acaso no confías en mi.
--- Una vez tú y yo hablamos verdad de las cosas de la vida, bueno esas cosas que a los adultos nos pasan.
--- Claro como soy un niño no puedo saberlo.
--- Jajajaja un niño….  ¡así mira!, has crecido bastante amiguito ya me pasas en altura y ya no eres un niño y tu lo sabes.
Y la verdad fue, que mi reacción ni yo la entendí, fue una reacción que no me dejo pensar, la vi tan hermosa tan dulce, solo se que reacciones cuento sentí el golpe en mi cara, porque la apreté contra el murito y la bese.
--- Basta grito alejándome con sus manos temblorosas.
--- Discúlpame….  Perdón…
--- A no señor vamos a tener que hablar, seriamente, no te denuncio porque te conozco muy bien, pero estas reacciones no las voy a perdonar, no de ninguna manera.
A ver, que fue lo que hablamos hace un tiempo, no quiero que te metas en problemas, ya eres bastante grandecito para entender determinadas cosas.
--- Yo solo te pido que me des una oportunidad, quiero salvar segundo años y necesito que tú me ayudes.
--- Yo te voy a ayudar, pero de esta forma no, así con estas reacciones no, prométeme que no volverá a pasar.
Yo se que ella estaba un poco confundida ante la situación, pero sabia que por su forma de ser y por su carácter no me iba a dejar así, sin apoyarme en mis estudios.
Recorto una hoja, anoto su dirección y me dijo que al otro día, me esperaba a las 18 horas en su casa, y que fuera puntual.
Levanto su mirada y con una mueca especial en su rostro se acerco para despedirnos con u beso en la mejilla.
Yo me quede tocando la cara, había sido realmente muy fuerte en trotazo, pero en ese momento no me dolía, porque mis labios por unos instantes habían probado por vez primera, ese suave y delicioso néctar de sus labios.

Toque timbre en el apartamento indicado a la hora indicada y salio a atenderme una señora mayor, haciéndome pasar, era su madre, que había venido a quedarse unos días a Montevideo.
Lo mas importante fue que pude dar el examen y había salvado pero tenía que entrelazar otra idea para poder seguir viéndola, visitándola, cualquier modo era bueno para llegar a ese fin.
Unos días después su Mama enfermo, y ella no tenían a quien dejar cuando estaba en los dos turnos de la escuela y yo me propuse acompañarla y quedarme con ella, llegaron mis vacaciones y yo acompañaba a su madre. Pero ella se atraso y la internaron, era una enfermedad irreversible.
En ese periodo el novio de Mary, se alejo de ella en forma imprevista y yo comencé a procesar todo un audaz plan dando toda mi delicadeza y dulzura para con ella.
Quería demostrarle que yo si estaría a su lado por fuerte que fueran los vientos, que yo no la dejaría sola, que estaría de cualquier forma, que no me importaba como, pero estaría con ella, en estos momentos difíciles que estaba pasando.
Ella comenzó sus días de licencia por duelo y eso me permitió acercarme y acompañarla, escucharla, entenderla. Trataba de distraerla y demostrarle que a pesar e mi edad yo era una persona madura y capaz de entenderla y cobijarla, como ella lo merecía.
La colme de palabras, de mimos, de halagos, de caricias que al principio rechazaba pero a las que se fue acostumbrando, era para mí, la gran conquista de mi vida, era mi mundo y toda mi ilusión.
(Sigue en la cuarta parte)




Domenico Modugño
Charles Aznavour
y yo

CUARTA PARTE

El sesto día de acompañarla ella estaba muy tensa, nerviosa, me hizo sentar frente a ella me sirvió un mate, dulce como ella tomaba y me dijo:
--- Tenemos que hablar, Ruben.
--- Si porque no, somos dos adultos, no veo porque no hablar de lo que sentimos.
--- No Ruben… no, lo que sentimos tu y yo son dos cosas muy diferentes, yo te siento como un gran amigo y tu no, tu me sientes como una gran conquista.
Y soy yo la que tengo que poder termino a esta situación, por ser mayor que tú y para que tú no sufras, es necesario dejar las cosas bien claras.
--- Yo creo poder aclarar tu confusión Mary…. Déjame hablar si.
--- No Ruben… no, no estoy confundida, yo estoy muy clara, el que esta confundido con esta relación eres tú….  tienes 16 años y yo 25, nos llevamos 9 años. Por más que le des vueltas es una relación incorrecta.
Pero quiero que me entiendas, yo te quiero como un gran amigo que me ha acompañado en estos momentos difíciles pero nada más.
--- Lo que te pido es simplemente que me escuches con atención por favor, y analices lo que te digo.
Yo estaba convencido que ese era el momento de demostrarle toda mi amor, tenia que ser claro, tenia que por un instante al menos lograr que sonriera, que aflojara toda su tensión y se dispusiera a escucharme, porque yo sabia que la convencería.
---- Bueno a ver te escucho, que tan importante tienes para decirme.
--- En primer lugar el mate, ¡¡¡esta frío siempre lo tomas así…!!!
Ella quedo un instante como paralizada, su rostro hizo una mueca, me miro y se sonrío, la primera parte estaba lograda.
--- Te voy a tener que enseñar, el punto justo del agua.
--- Pero mira que resultaste atrevido mi amigo, jajajaja.
Y continuó sonriendo, a una persona que vivió parte de su vida en el campo uno de sus orgullos es preparar un buen mate y yo se lo estaba cuestionando.
De pronto sus ojitos se volvieron buenos, parecían de cristal, con pequeñas estrellitas como lucecitas, su rostro sonriente con el blanco marfil de sus dientes perfectos, con esos pequeños ayuelos en sus pómulos y en el recorte inferior de su cara.
Había logrado lo mas difícil, hacerla sonreír como que hacia unos días no hacia, se había borrado la tristeza de sus ojos. Ahora el camino estaba pronto para comenzar.
Mientras me levante a colocar el agua en la caldera comencé a hablar, no le podía dar un respiro, ni que se enfriara esa situación, era importante no dejarla pensar, era muy importante recurrir a la técnica del acercamiento de alguien de sus sentimientos..
--- Bueno ahora vas a saber lo que es un buen mate.
--- jajajaja, míralo al pueblerino.
--- Aquí tienes un poco de naranja seca, le ponemos un poquito para darle gusto.
--- Si a mi Mama le gustaba con naranja.
--- Si cuando yo la cuidaba siempre le ponía naranja al matesito y lo disfrutábamos, A mi también me encanta ….. jajaj ahora vas a ver que mate te preparo.
Coloque el agua en el termo y me senté junto a ella, ya no en el otro sofá y en frente, sino junto a ella, la mire, ella me dio un gesto de estar complacida, y comencé con mis palabras.
En forma muy sutil pero directa, sin apuros, y lo mas coherente, honesto y hablando con el corazón en la mano en todo momento.
Recorrí con mis palabras la historia, que yo conocía de ella, que esa altura del partido después que haber estado casi dos mes cuidando a su mama, pude saber casi todo de su existencia, con lujo de detalles.
Ella me miraba con asombro, por momentos, yo recurría a lo triste tratando de hacerlo simpático y alegre y lo alegre con cierto grado de sarcasmo, no hay cosa mejor que reírse de uno mismo.
--- Yo no puedo creer lo que estas haciendo. ¿Cómo podes saber tanto de mi vida? ¿Quien te contó tantas cosas?
Su rostro estaba distendido, yo percibía que ella se sentía feliz, de escucharme, cuando tenía que equilibrar la situación y crear un poco de melodrama diciéndole.
----Como quisiera que alguien se preocupara tanto de conocerme así como yo te conozco.
---- no, amigo, no …. Yo no puedo creer que me estas haciendo esto.
---- No entiendo a que te refieres con ¿Haciendo esto?
---- A que me estas tratando de convencerme como si estuvieras en un escenario de teatro. Eres por demás inteligente, estoy seguro que a las chiquilinas de tu edad, las convencerás muy fácilmente, no te quepa ninguna dura, las tendrás a todas a tus pie. Ya vas a ver.
(Sigue mañana en la quinta parte)




Domenico Modugño
Charles Aznavour
y yo

QUINTA PARTE

Las horas de charla pasaron en forma tal que casi no nos dimos cuenta que eran las 23 horas, ella seguía muy tranquila y firme en su posición, que no niego era la mas certera y coherente para ella.
Hasta que yo le hable de que estaba tomando la vida para los demás muy en serio, y que no se preocupara si yo sufriría o no, que pensara en ella, en su felicidad, que ella era capaz de ser feliz.
Yo sabia que la charla se agotaba y tenia que intentar dejar esa duda tenaz e invisible en sus pensamiento, ¿Por qué no intentarlo? ¿Quién te dice si por ese camino esta la felicidad? ¿Qué has logrado por otros caminos hasta ahora? Es hora de que no sufras más ¿No te parece? ¿Es hora de vivir el hoy? ¿Tú eres la dueña de tu vida? No te tiene que importar los demás, lo que puedan o quieran decir.
Inmediatamente sin esperar respuesta trate de la charla terminara, era la siembra, para que ella pensara durante toda la noche.
Sus ojos estaban un poco empañados y estáticos, había logrado llegar a acariciar con un solo dedo su corazón, de eso estaba seguro, pero yo quería acariciarlo con mis dos manos.
Me despedí con una amplia sonrisa, le di un beso en la mejilla, la tomé de los hombros, la mire y sin más palabras me encamine a la puerta, tratando de dejar un pequeño vacío de suspenso entre los dos.
El tiempo paso y ella volvió a sus clases y nuestra relación quedo suspendida en un circulo de dudas y preguntas, no me correspondía a mi volverlo a intentar, ya el año estaba avanzando rápidamente cuando llegamos nuevamente a septiembre, fecha en que se cumplía un aniversario de mi primer carta de amor para Mary.
Yo la seguía teniendo en mis pensamientos, me habían comentado que en ese periodo ella estaba saliendo con alguien.
Pero yo tenía que volverla a encontrar y saber realmente si era así, para ese tiempo yo ya estaba en preparatorio corría el año 1974, volví a la esquina de la escuela simplemente para verla pasar a la salida de su turno.
De pronto la vi a lo lejos, venia con dos bolso lleno de cuadernos, que según veía pesaban bastante, ella había cambiado físicamente, estaba más rellenita, más mujer, sus caderas estaban mas grandes.
Cuando me vio quedo sorprendida yo inmediatamente me propuse ayudarla con los bolsos que veía que le pesaban.
--- Hola ¿Cómo estas? Ruben
--- Hola bien, como siempre ayudando a damas en riesgo, que se caigan con el peso de la carga.
--- Jajajaja siempre tan caballero tú, ¿Cómo te ha ido con el estudio?
--- Bien muy bien, estoy ya en preparatorio.
--- Pa que bueno, amigo que alegría me das.
--- Y tú ¿Cómo estas?
--- Yo bien siempre con mis clases, con muy poquito tiempo para dedicarlo a mi, tu sabes que la tarea de maestro no es solo en el horario de la escuela, siguen mas horas en el hogar.
--- Si claro siempre te llevas trabajo a tu casa, tu compañero ¡¡¡ deberá estar de contento jajaja….!!!
--- Si…. no a todos les gusta estar con una mujer que trabaja tanto, lo hago porque adoro a mi profesión.
--- Pero pregunto….  él lo entiendo así.
--- No entiendo porque estas tan interesado en saber si tengo compañero o no, no te parece que ya el tiempo ha pasado y eso no te debería interesar amigo. ¿Te suma algo o te resta? ¿que tenga o no pareja?
--- Si me suma, me sigue interesando saber de ti, pero por que das tantas vueltas y no das el brazo a torcer, tienes o no pareja.
En ese momento se paro apoyo su bolso en la vereda y me enfrento con su mirada, tratando de ser dura, fría, cruel. Pero la verdad que no le salía, porque su cara decía otra cosa.
--- Tu no me vas a decir que estas volviendo al pasado, ….. No te puedo creer, has quedado estancado mi amigo, ….. No has madurado.
Hasta cuando vas a seguir con esta historia, ya han pasado 4 años de tu vida y de la mía.
--- Si han pasado 4 años, y como decía la canción que en algún momento te hice llegar, el viento apaga los pequemos fuegos, pero enciende aquellos grandes.
--- No hay con que darte. Seguir siendo el mismo chiquilín romántico de siempre.
En ese preciso momento comenzó a caer una llovizna a lo que deje el bolso sobre el de ella y me prepare para abrir el paraguas, para cubrirnos del agua y le tome del hombros, para acercarla con la idea de que no se mojara, ella quedo estática, casi sin reacción, se bloquearon sus movimientos, eso quería decir que se ponía muy nerviosa por la situación que le estaba pasando. Tal vez se sentía insegura, porque podría fallarle a sus propias palabras y responder al abrazo, intentaba por todos los medios de permanecer inerte y quieta. Estábamos ya muy cerca el uno del otro, cubriéndonos con el paraguas.
--- Hasta donde vas a llegar esta vez Ruben.
(Sigue en la secta parte)




Domenico Modugño
Charles Aznavour
y yo

SEXTA PARTE

--- Si te parece…. Con tigo …. ¿hasta el fin del mundo?
Y es ese momento vi sus ojos iluminarse, su rostro expresar una disimulada sonrisa, y sus ojos dando una muestra fehaciente de sorpresa, fuimos acercándonos tan sutilmente que teníamos miedo de hacernos daño, teníamos miedo de que volviera a pasar el sonido de una sirena, teníamos miedo de que algo se rompiera, cuando nuestros labios se encontraran, en un suave muy suave encuentro, un beso que estoy seguro los dos añorábamos.
Ella se quedo adormecida entre mis brazos y desde sus ojos comenzaron a deslizase gotas de rocío, que se abrían camino por sus mejillas.
--- No me hagas esto Ruben, ¡¡¡no quiero sufrir, ni hacerte sufrir mas!!!
--- Mary es hora de que te dejes llevar, por lo que dicta tu corazón y no tu mente, es hora de comenzar a ser feliz, no te parece que ya han pasado unos cuantos años y ni tú ni yo encontramos a ese ser ideal que realmente nos mueva el piso y colme todas nuestras expectativas.
--- No se que decirte, sigo muy confundida.
--- No me digas nada y permanezcamos así por un instante, quiero protegerte y que me protejas, quiero que de una vez por todas nos entendamos.
La cartas estaban dadas desde ese mismo instante comenzaba nuestra relación, llena de pasión y amor.
Ella estaba tan hermosa y yo la veía tan seria, con miedos, casi con pánico, yo como hombre tenia que crear una situación calmada, sacarla de esa etapa de hielo y pasarla a una etapa de tibieza que nos llevaría a encontraron, en ese dulce momento de placer.
Tenia que tener presente que el apuro no me llevaría a nada, si ella no bajaba su tensión, había en el aire una sensación de deseo pero a su vez de miedo que se podía percibir, en la postura de sus manos en mi pecho como defendiéndose pero a su vez sin fuerza, de su cuerpo en una postura insegura, de su mirada, que quería liberarse y a su vez no quería.
La hice permanecer a mi lado, la tome de los hombros, la apreté sobre mi pecho, porque a esa altura del partido solo el llanto podía liberarla, y yo comencé a susurrarle en el oído.
--- Deja que tus lagrimas corran, están temblando y no es de frío, aquí tienes mis brazos mi cuerpo que te quieren proteger.
Y tras un profundo suspiro comenzó a llorar, la note tan tierna que solo intente besar sus lágrimas en demostración de ternura y tibieza.
Así pasamos un rato abrazados sin importar el tiempo.
Hasta que su pregunta rompió ese silencio cómplice de nuestro húmedo abrazo.
--- Es necesario que sea hoy.
--- Tranquila amor, hoy no quiero pedirte nada, solo quiero hablarte al oído, solo quiero respirar de tu aliento, contagiarme de tu sonrisa, embeberme tu llanto y sentirme inmensamente feliz por haber aguantado de pie el dolor de todo el tiempo que ha pasado para llegar a este momento.
Le di al paraguas, cargué los bolsos de los cuadernos y nos dirigimos al apartamento, caminando lentos por entre la llovizna mansa que humedecía nuestras ropas.
Yo sabia que esa noche estaría con ella, que se empezaban a cumplir mis sueños de amor y pasión, ella preparo una cena, mientras los dos notábamos que había una situación muy cómplice, pero de mucho miedo de su parte, yo estaba muy tranquilo, como sabiendo que tiempo había llegado para nosotros.
Esa noche pasamos como dos niños protegiéndonos el uno al otro, nuestras hormonas indudablemente estaban revolucionadas pero era mas el amo que la necesidad de estas en forma cóncava y convexa, ya llegaría el verdadero momento en el que los dos disfrutaríamos de la acción de expresarnos con nuestros cuerpos.

--- No te enojas si te pido que esperes mis tiempos, esto no estaba en mis planes, va muy de prisa, no comprendo todavía lo que yo misma siento, no comprendo que hago aquí con tigo, pero tengo muy claro lo que tu sientes, tengo muy claro lo que tu me demuestras y te juro que quiere ya sentir lo mismo y de la misma manera que tu lo haces con migo, pero estoy aterrada Ruben.
--- Mary ven, aquí y escúchame, quiero que seamos muy claros, el tiempo es nuestro y yo en ningún momento voy a presionarte con tus tiempos, yo no quiero con tigo simplemente tener sexo, como lo he hecho con atrás, con tigo Mary quiero hacer el amor. Eso es exactamente lo que quiero hacerte el amor de la mejor forma y que tu me hagas el amor.
--- Estas dispuesto a esperarme, entonces.
--- Y que es lo que estoy haciendo, no importa si es hoy mañana, la semana que viene, se que pasara en el mismo momento en que te des cuenta que lo que sientes por mi es amor. Es en ese momento que vas a estar dispuesta a darme tu vida, simplemente así, sin siquiera pensarlo, simplemente es cuestión de instinto de sentimiento. Muchas veces no hay que pensar las cosas hay que dejar que sucedan, nada mas, dejar que sucedan.
--- Pero si no logro definirme, si verdaderamente no logro descifrar lo que dicta mi corazón.
--- Tu te darás cuenta ya la vas a ver, yo te voy ayudar.
Esa noche fue la primera de una larga lista de noches, de delicada paciencia, de esperas, pero al final llego la tan esperada dulce pasión, de una relación sentida, con sus debidos procesos, con sus debidos consentimientos con libertad absoluta de albedrío.
En ese año disfrutamos de los días y sus noches de mayor pasión, amor y sentimientos, cada momento eres especial, cada respiración, cada suspiro eras únicos, cada sabor esa apetecible, el aroma y la humedad de nuestros cuerpo. Realimente fuimos plenos sin ningún tipo de restricciones. Estar juntos significaba subirnos en la nueve de nuestros cuerpos y cabalgar locamente por las cornisas del cielo y el infierno sin dejarnos contaminar por pensamientos pecaminosos que nadie nos quisiera imponer, se terminaros los pensamientos tabú.
Tu paisaje era mío por entero, tus montañas, tus selvas impenetrables, os montes insondables, tus ríos fluían fuertes, tus lagunas derramaban aguas cristalinas y frescas, 
Nuestros cuerpos disfrutaban de nuestra pasión, tú eres mi reina y mi esclava y yo era ti príncipe, prisionera y capricho del sabor de tus encantos. 
Los dos estábamos encadenando por nuestros destinos, nuestras vidas, nada era mas hermoso que estar juntos, que mirarnos a los ojo, que reírnos de nuestras payasadas, de gritar a los cuatro vientos el amor que nos había enlazado, con su garras como garfios.

Así llego el primer año de nuestra pasión, te invite al teatro para festejar ese maravilloso año que habíamos vivido.

Y con esta canción de Chales Aznavour, festejamos el cuarto aniversario de mi carta y el primero de nuestro año con pasión desbordada. Solo faltaba que decidiéramos cuando nos casaríamos para llevarte de blanco ante el juez, para que la canción se cumpliera por completo.
BUEN ANIVERSARIO

Esta tarde te vi,
nerviosa de esperar
Por eso me vestí, apenas sin hablar
Hoy hace un año ya, que alegre y sin dudar
De blanco te lleve, ante el juez del lugar.

He mirado el reloj, las ocho van ser
Tu traje no llego, lo esperas desde ayer
Y el moño que lucir, pretendes hoy mujer
Con tanto ir y venir, termino por caer.

Corres vienes y vas, por medio del salón
Te enciendes más y más, lo mismo que un ciclón
Y no sabes que hacer, si reír o llorar
Yo cumplo mi deber, yo debo de callar.

No querrás pretender, que aguarde la función
Y no podremos ver, ni un acto de malón
Tomando sin tardar, en vuelo un avión
Podríamos llegar, al bajar el telón.

Buen Aniversario, buen Aniversario.

El vestido llegó, ya puedes respirar
También respiro yo, a punto de estallar
Más pronto comenzó, un drama singular
Tu traje no cerró, y te oí sollozar.

A tu espalda corrí, con ganas de ayudar
Tan pálida te vi, como una flor de azar
Y el cierre descorrí, mas luego al intentar
Cerrarlo lo partí, ay de mi por piedad
A las once por fin, cocido el desgarrón
Pareces un jazmín envuelta en el visón
Tratamos de alcanzar un acto de malón
Tan justo que al llegar, termina la función.

Donde quieres cenar, muy triste te pedí
Tardaste en contestar, diciendo luego así
Prefiero caminar, contigo por París
 
 Charles Aznavour



Domenico Modugño
Charles Aznavour
y yo

SEPTIMA PARTE
Hay el amor, cuantas cosas nos hacer vivir, y palpitar, cuanta plenitud nos da el entregar todo sin pensar.
Pero siempre hay momentos y situaciones en las cueles piensas que pasara, dentro de tanta felicidad, el cielo no tan fácil se toca con las manos.
Pero no le das o no quieres darle importancia a estas situaciones que son como una especia de electa a lo que podría pasar en un futuro cercano.
Cuando yo comienzo verte pensativa, mas minitos de lo común por los rincones del apartamento, con las puertas cerradas, cuando te hablo estas como en otra parte, estas como extraviada por los pasillos y entretelones de tu mente. Porque cada vez mas te siento lejana, mirando triste hacia el horizonte, muchas veces con una sonrisa un tanto fingida para no ponerme mal.
Y poco a poco el silencio se entre a adueñar de nosotros, lo dejamos pasar, intentando esperar que tu me digas que es lo que sientes, que te esta pasando, he sido un hombre abierto a tus pensamientos, te he respetado y siempre ha luchado por complacer todos tus gustos. ¿Que es lo que pasa ahora?
Esa mañana de domingo te levantaste temprano, preparaste el batecito y me lo llevaste para despertarme, la verdad me sorprendí por la situación ya que era yo quien los días que estaba en casa por la mañana te llevaba el desayuno a la ama, como lo hacia tu Mamá cuando eres una estudiante.
--- Buen día amor, buen día mi rey.
--- Hola … buen día.
Te conteste a medio despertar
--- Hoy te traje yo en mate a la camuchita.
Desperezándome te dije
--- A que se debe esta sorpresa, ¿Qué me estas por pedir?
--- Cuando fui interesada con tigo, cuando hice esto para lograr algo, si yo que te lo comento y lo tengo. Jajaja
--- ¿Entones es sin intención ninguna?
Ella se acerco gateo sobre la cama y se acurruco entre mis brazos diciéndome:
--- Tengo que hablar con tigo, muy seriamente.
--- Que paso ahora Mery, que hace unos días te veo tan distraída y lejana.
--- En definitiva nada que no se pueda superar, lo que pasa es que yo ante los problemas me anulo un poco, quedo muy tensa, entro en pánico y no puedo reaccionar. Tu lo saber, mejor que tu nadie me conoce en este mundo.
--- Bueno ya que te decidiste a hablar quiero que seas directa, tu sabes que no me gusta andar con vueltas.
--- Si te voy a ser directa, pero quiero que me prometas que buscaremos una solución en la que los dos si tenemos que sufrir lo hagamos en la menor manera posible.
--- Hay otra persona Mary, es eso, te enamoraste de otra persona.
--- No sonso..¡¡¡decís!!! es algo muy serio pero no es eso.
--- Bueno entonces, pásame otro mate, porque todo bien que me traigas el mate a la camita y solo me des uno, ni siquiera dos para balance jajajajaja
--- Discúlpame estoy tan acostumbrada a tomar solo durante la semana que no me doy cuenta que tu también tomas jaja.
--- Bueno te escucho.
Ella me miro con una mirada que intentaba dar muestra d que no estaba preocupada, como que no pasaba nada, pero yo sabia que aunque quiera disimular si pasaba, algo serio estaba pasando.
--- ¿Viste que la lunes fui al medico? Cuando tu me pregustaste como me había ido, te dije bien porque trataba de darme tiempo para asumir y balancearme.
--- ¿Entonces que te dijo el medico?
--- Bueno yo se que no es para nada linda la notita que te voy a dar, pero es la realidad, me encontró algo parecido a lo de mama en la sangre.
Yo quede, paralizado, no sabia que contestar en ese momento, la mama se había ida de nosotros solo hacia unos años y con todas mis fuerzas, respire hondo y le dije.
--- Mary puede haber una equivocación, vos saber como están las sociedades, puede suceder y si no fuera así, bueno hay tratamientos avanzados que te podrán hacer, ese era el drama que tuviste, en toda la semana.
--- Es en serio Ruben.
Sabía que si que era en serio pero yo tenía la obligación de darle fuerza, tenia la obligación de no dejar caer ni una lagrima para que ella entendiera de que lo podrimos superar.
--- No sabes como me alegro de que lo tomes así, aunque se que te ha golpeado fuerte y que tus ojos no dicen lo mismo que tus palabras, alguna ves me dijiste que seria muy hermoso que alguien te conociera como tu me conocías a mi, ¿te acuerdas? pues bien en este tiempo en que hemos vivido juntos tu me enseñaste a conocerte de esa misma forma.
--- Bueno amor, vamos a levantarnos, ¿quieres que hoy te haga algo rico para almorzar? Pero antes me tienes que prometer algo.
--- Que quieres que te prometa.
--- Que vas a pelearlo junto a mi y que cuando sientas que tu dolor supera tus fuerzas, seas tu y no yo el que decida de tu destino. Tu sabes que yo nunca quise que sufras de ninguna forma y menos ahora te voy a pedir que sufras por mi.
--- Eso te quería pedir, que me dejes resolver a mi la mejor forma de transitar por esta enfermedad con la que tengo que convivir, lo que me reste de vida, que tu no interfieras en mis decisiones, que me dejes ser libre de poder optar lo mejor para mi y para ti.
--- No me poder pedir tanto, tu saber mi amor por ti y que estoy dispuesto a dar mi vida por ti.
--- Quiero que me prometas lo que te estoy pidiendo, por favor. Es lo mejor para los dos, bueno ahora quiero que me hagas unos ricos ñoquis caseritos que tu me sabes hacer, con un rico tuco de pollo, con pechuguitas rellenas. Ok.

La conversación quedo así con un sutil acuerdo entre los dos, fue como si el silencio sellara ese pacto de no interferencia entre los dos. A mi me costo unos días asumirlo, lo pensé, le di mil vueltas, en todos los sentidos y no encontraba soluciones. Pero siempre ante Mary, gallardo, caballero, como un roble, sabiendo que la muerte se acerca pero también sabiendo que era yo quien debía seguir erguido y de pie.

El 15 de septiembre fue a mi trabajo como todos los días, me despedí de Mary, dejándolo el matecito calentito en la mesita de cama, ella me abrazo y me dio un beso como todas las mañanas.
El día transcurrió como todos los días con mucho trabajo en la oficina, hasta que se hicieron las 18 horas, Salí como siempre para llegar al apartamento y abrazas a Mary y disfrutar del encuentro.
Cuando llegue a casa, ella no estaba, todo estaba muy bien arreglado y pensé, se habrá demorado para atender el padre de algún alumno, o tal vez se olvido de comentarme que tenía una reunión de padres.
Prepara el mate, prendí el televisor y espere, ya los nervios comenzaron a tallar en mi tranquilidad, eran las 20 y no había llegado, pero recordé que había días que las reuniones con los padres se iban casi a las 21 hora.
Tome el termo y el mate bajo el brazo y me fui a la escuela, para darle una sorpresa, al llegar todo estaba en silencio y en la mas profunda de las oscuridades, no había nadie, pensé que recién habrían terminado y habrán agarrado por otra ruta y nos desencontramos.
Regrese a casa esperando encontrar la luz de sus ojos, pero todo estaba sumido en el mas profundo de los silencios, fue cuando no supe que hacer, me quede solo, sentado en silencio, con la sola luz del televisor.
Espere ansioso que llegara la luz el día, fui al dormitorio y su ropa no estaba, no caviar dudas, me había dejado.
Espere el horario de la escuela de la mañana y me fue a verla, hable con la directora la que me dijo que había pedido licencia por enfermedad.

Así fueron pasando los días, la busque por cuanto lugar coherente podría buscarla,  pedí licencia en mi trabajo para ir a diferentes lugares donde podría estar, darla como desaparecía no podía porque se había ido con todos sus efectos personales.

Quede desolado, abrumado con una cruel realidad que calo hondo en mi corazón, no entendía porque me estaba pasando esto, no le encontraba explicación, mi mente cavilaba en la presencia de otra persona, no podía hacerme a la idea de su abandono así, sin palabras de un día al otro.

El 24 de septiembre yo seguí de licencia de mi trabajo y estaba en casa, escuchando música, tomando unos mates y viendo fotos de nuestras salidas cuando estábamos juntos, cuando de pronto el timbre de la entrada me estremeció. ¿Quién era?
Corrí a la puerta, pensando en Mary, abrí rápidamente y ante mis ojos, una mujer, era su compañera de la escuela del turno de la tarde.
--- Hola Ruben, ¿Cómo estas?
--- Hola aquí estoy …. Pasa. ¿Qué te trae por aquí?
--- Vengo por un encargo.
--- Mary te pidió un encargo, ¿porque no vino ella?
Camino hacia mi y me abrazo, con lagrimas en los ojos.
--- Tienes que ser fuerte, Mary me pidió que te diera esta carta y que tú la leas delante de mi.
--- Porque, no entiendo ¿ella donde esta?
Yo no podía…  no quería entender que estaba pasando algo muy triste.
--- Ven Ruben siéntate, y lee esta carta. Estoy aquí porque Mery me lo pido especialmente, ella era mí mas querida amiga, nosotras nos confiábamos y contábamos todo.

Querido Ruben
Amor de mi vida, quiero que estés muy tranquilo, se estas leyendo esta carta es porque Nancy esta junto a ti ya que le pedí especialmente que te la entregara de mano y estuviera presente cuando tu la leas.
Quiero decirte que tú fuiste, eres y seguras siendo la persona que más ame en mi vida, que fue muy feliz a tu lado, que las horas que vivimos junto fueron plenas y tu me colmaste de atenciones y dicha.
No te sientas triste porque yo ya no este físicamente con tigo, porque si estoy, con mi alma y mi espirito, mirándote de una de esas estrellitas que veíamos en las noches de primavera, juntos tomando unos batecitos en la azotea de casa.
Eres un hombre joven y se que este dolor que hoy tienes, ese dolor que hoy te parte el corazón pasara, se renovaran tus fuerzas, tu ganas, conocerás a otras chicas que estoy seguro colmaran todas tus expectativas y se que serás muy feliz, porque tu así lo mereces.
Quiero con esta carta pedirte perdón por no permitirte estar a mi lado en mis últimos días, quiero que me recuerdes con una linda imagen de aquella mujer joven de la cual un día te enamoraste. Yo te puedo asegurar querido mío que fuiste lo mejor que me paso en mi vida, hoy estoy descansando ya no tengo que disimular mis dolores.
No te digo adiós porque se que siempre estaremos juntos en la eternidad, porque el amor se mas fuerte, como tu dices.
Mary.

FIN